Cáncer de pulmón: qué debemos saber

El cáncer de pulmón es el tipo de cáncer más frecuente y el de más elevada mortalidad de todos los tipos de cáncer en hombres (el segundo en mujeres). En nuestro país fallecen unas 18.000 personas al año por esta enfermedad.
La causa principal de este tipo de cáncer es el consumo de tabaco, por ello la mejor forma de prevenirlo es abandonar este nocivo hábito de fumar.
El cáncer de pulmón sigue siendo más frecuente en los hombres, aunque cada vez se diagnostican más frecuentemente en mujeres debido al creciente porcentaje de mujeres fumadoras.
Los síntomas del cáncer de pulmón son silentes o muy inespecíficos, es decir, son muy generales, y frecuentes entre personas fumadoras que lo ven como habituales: tos, sensación de falta de aire al caminar,… Esta es la principal causa que conlleva a un diagnóstico tardío de la enfermedad. Normalmente el principal signo de alarma es la expectoración con sangre (hemoptisis) o el dolor torácico.
El diagnóstico de esta enfermedad se basa principalmente en la realización de una adecuada historia clínica y de una radiografía de tórax. Según los hallazgos, su médico ya considerará si es necesario realizar una TAC y/o una fibrobroncoscopia para tomar muestras.
En el momento actual, no existen pruebas para poder realizar un diagnóstico precoz de la enfermedad, aunque la investigación sigue dando pasos para conseguirlo como ya se ha hecho en otros tipos de cánceres (mama, colon, etc.).
El tratamiento del cáncer de pulmón dependerá del tipo de cáncer y del estadio en el que se encuentre en el momento del diagnóstico. En caso de que esté en estadios iniciales y si las patologías del enfermo lo permiten, se procederá a una cirugía para extirpar el tumor, con o sin quimioterapia complementaria. En caso de que no se pueda operar existen diversos tipos de quimioterapia con o sin radioterapia.
Por tanto, y dado la escasa expresión clínica del cáncer de pulmón y la agresividad que manifiesta, lo primordial es abandonar la causa que lo origina (abandono del consumo de tabaco) y consultar con su neumólogo ante cualquier síntoma de alarma.