LO QUE DEBEMOS SABER DE LA GRIPE.

¿QUÉ ES LA GRIPE?

La gripe es una enfermedad infecciosa aguda de las vías respiratorias causada por un virus. Este virus pertenece a la familia de los Orthomyxoviridae. Habitualmente se presenta en invierno de forma epidémica por su gran capacidad de transmisión de una persona a otra (entre los meses de Noviembre a Marzo sobre todo). Afecta en poblaciones grandes a una proporción de población entre el 5-15% y puede ser mayor al 50% en grupos de población cerrados como escuelas o residencias de mayores.

¿CÓMO SE TRANSMITE LA GRIPE?

La transmisión se produce principalmente por gotitas producidas al hablar, toser o estornudar por la persona enferma. También puede transmitirse, aunque con menos frecuencia, por contacto directo como cuando una persona toca una superficie que contiene virus de la gripe (por ejemplo la mano de una persona con gripe) y posteriormente se toca su nariz o su boca.Las personas enfermas son capaces de transmitir la enfermedad desde un día antes del comienzo de los síntomas hasta unos 3 a 7 días después del comienzo de la enfermedad. Los niños pueden transmitirla incluso hasta 7 días tras el comienzo de los síntomas.

¿QUÉ SÍNTOMAS CAUSA LA GRIPE?

Los síntomas de la enfermedad comienzan de 1 a 4 días después de que el virus entra en el organismo. Algunas personas son infectadas por el virus de la gripe pero no desarrollan síntomas de la enfermedad, sin embargo estas personas sí que pueden transmitir la enfermedad a otros.La infección por gripe es diferente a la originada por otros catarros, ya que ocasiona una alteración de la mucosa respiratoria mucho más severa.El cuadro clínico inicial típico suele comenzar de forma brusca con fiebre y escalofríos, acompañados de dolor de cabeza, congestión nasal, molestias de garganta, malestar general, dolores musculares, pérdida de apetito y tos seca. La fiebre y los dolores musculares suelen durar de 3 a 5 días. Los síntomas de la gripe pueden durar hasta una o dos semanas, pero la fiebre por lo general cede antes.Algunos síntomas de la gripe son comunes a todas las edades, sin embargo otros son más específicos de determinados grupos de edad. Por ejemplo, en ancianos es frecuente la aparición de dificultad respiratoria o la producción de esputo, mientras que en niños son síntomas frecuentes la otitis media o las molestias abdominales.

¿EN QUÉ POBLACIÓN SE RECOMIENDA LA VACUNACIÓN ANTIGRIPAL?

La vacunación se recomienda fundamentalmente para las personas con alto riesgo de sufrir complicaciones en caso de padecer la gripe y para las personas en contacto con estos grupos de alto riesgo, ya que pueden transmitírsela.

1. Personas de edad mayor o igual a 65 años.

2. Personas menores de 65 años que presentan un alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe:

• Niños/as (mayores de 6 meses) y adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares (excluyendo hipertensión arterial aislada) o pulmonares, incluyendo displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma.

• Niños/as (mayores de 6 meses) y adultos con:o enfermedades metabólicas, incluida diabetes mellitus.o obesidad mórbida (índice de masa corporal ≥ 40 en adultos, ≥ 35 en adolescentes o ≥ 3 DS en la infancia).o insuficiencia renal.o hemoglobinopatías y anemias.o asplenia.o enfermedad hepática crónica.o enfermedades neuromusculares graves.o inmunosupresión, incluida la originada por la infección de VIH o por fármacos o en los receptores de trasplantes.o implante coclear o en espera del mismo.o trastornos y enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras.

• Residentes en instituciones cerradas

• Niños/as y adolescentes, de 6 meses a 18 años, que reciben tratamiento prolongado con ácido acetil salicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye tras la gripe.

• Mujeres embarazadas en cualquier trimestre de gestación.

3. Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones:

• Trabajadores de centros sanitarios.

• Personas que por su ocupación trabajan en instituciones geriátricas o en centros de atención a enfermos crónicos.

• Personas que proporcionen cuidados domiciliarios a pacientes de alto riesgo o ancianos.

• Personas que conviven en el hogar, incluidos niños/as, con otras que pertenecen a algunos de los grupos de alto riesgo, por su condición clínica especial (citados en el punto 2).

4. Otros grupos en los que se recomienda la vacunación:

• Personas que trabajan en servicios públicos esenciales, con especial énfasis en los siguientes subgrupos: fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, bomberos, servicios de protección civil. trabajadores de instituciones penitenciarias y de otros centros de internamiento por resolución judicial.

¿POR QUÉ HAY QUE VACUNARSE TODOS LOS AÑOS?

El virus de la gripe tiene la propiedad de poder cambiar de año en año. Estos cambios implican la aparición de nuevos virus gripales, que nuestras defensas no son capaces de reconocer o solo en parte, por lo que puede volver a provocarnos la enfermedad nuevamente.

¿QUÉ HACER EN CASO DE GRIPE?

El tratamiento de la gripe suele ir enfocado a tratar los síntomas que la enfermedad produce. Se recomienda:

• Descansar

• Beber abundantes líquidos

• Evitar el consumo de alcohol o tabaco

• Tomar medicación que mejore los síntomas de la gripe (como medicamentos para bajar la fiebre…)

• La gripe está causada por un virus, así que los antibióticos no mejoran los síntomas ni aceleran la curación.

• No dar aspirina a niños ni adolescentes (podría provocar un síndrome raro, aunque grave, que se denomina Síndrome de Reye).

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Tengo EPOC, ¿debo vacunarme de la gripe?

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una enfermedad que se caracteriza por una limitación al flujo de aire debida principalmente a la exposición al humo de tabaco. Las personas que padecen esta enfermedad tienen síntomas respiratorios diarios como falta de aire, tos y expectoración y en ocasiones sufren episodios agudos de empeoramiento de estos síntomas que denominamos agudizaciones o exacerbaciones y que complican la evolución de la enfermedad.

La gripe es una enfermedad infecciosa aguda de las vías respiratorias causada por un virus que se presenta generalmente en invierno, de forma epidémica y que se transmite por vía aérea mediante gotitas que originan las personas enfermas al hablar, toser o estornudar. Los síntomas aparecen entre 1 y 4 días de haber entrado en contacto con el  microorganismo y suelen comenzar de forma brusca con fiebre, malestar general, dolor de cabeza, congestión nasal, molestias faríngeas o tos seca, entre otros. Mientras que la mayoría de personas se recuperan en una o dos semanas, en algunos casos pueden desarrollarse complicaciones, especialmente en personas con edad superior a 65 años o aquellos que padecen enfermedades crónicas. En concreto en los pacientes con EPOC, sabemos que la infección por el virus de la gripe puede ocasionar una agudización o exacerbación de su patología y por ello se recomienda la administración anual de la vacuna antigripal.

La vacuna antigripal está compuesta por varias cepas que representan los virus que con mayor probabilidad van a circular el invierno siguiente. Las personas que reciben la vacunación antigripal desarrollan anticuerpos que les protegen frente a aquellos virus de la gripe que son similares a los que se incluyen en la vacuna de forma que, aunque se pueda adquirir la infección, la enfermedad será con mucha probabilidad menos grave evitándose en gran medida las hospitalizaciones y los fallecimientos que pueden derivarse de la infección por este virus en pacientes  con enfermedades crónicas.

Por todo ello, desde la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (NEUMOMADRID)  queremos hacer hincapié en la importancia de la vacunación antigripal en los pacientes con EPOC durante esta campaña 2017-2018 que ahora comienza.