Tosferina

¿Qué es la tosferina?
La tosferina es una enfermedad infecciosa que afecta al sistema respiratorio. En los últimos años está sufriendo un aumento de su incidencia. Según datos del centro nacional de epidemiología, desde el año 2010 la enfermedad se encuentra en una situación de epidemia sostenida, en un rango superior al de los años previos.

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Tabla 1. Casos de Tosferina por semana Epidemiológica. España, 2005-2016* (hasta la semana 36). Fuente: RENAVE (Declaración Numérica Semanal). ICNE. ISCIII

 

La enfermedad está producida por la bacteria Bordetella pertussis y se contagia, al igual que otras infecciones respiratorias, por el aire o por contacto con objetos contaminados por un enfermo. Una persona puede propagar la enfermedad desde que esta comienza y durante al menos dos semanas después de que empiece la tos.

¿Cuáles son sus síntomas?

El síntoma fundamental es la tos, que puede comenzar entre una y dos semanas después de la exposición a las bacterias. Al principio, parece un resfriado más, es la llamada fase catarral, en la que los síntomas son similares a un resfriado común (mucosidad, congestión nasal, tos y/o fiebre). Pero que luego habitualmente se sigue de una fase en la que destaca una tos persistente característica que dura varias semanas, es la llamada fase paroxística. En esta fase la tos se produce en forma de ataques importantes que casi no dejan ni respirar, por lo que a veces se escucha el típico “gallo” (similar a un pitido o silbido) al coger aire, después de toser varias veces de forma repetida. Con frecuencia estos accesos de tos finalizan con vómitos.

Es una enfermedad que afecta tanto a los adultos como a los niños, siendo más peligrosa en los bebés más pequeños. Puede tener diversas complicaciones especialmente en los niños más pequeños, como ingresos hospitalarios por insuficiencia respiratoria y pausas de apnea con cianosis (color azulado de la piel por falta de oxígeno), llegando a ser potencialmente mortal. Sin embargo, los síntomas en los adultos y niños más mayores ya vacunados son leves y rara vez provocan complicaciones, salvo la tos persistente que puede durar varios meses.

¿Cuál es su tratamiento?

El tratamiento antimicrobiano con antibióticos específicos mejora la enfermedad si se administra al inicio de la misma. Si se administran una vez establecida la tosferina tiene poco impacto sobre su evolución, pero disminuye la transmisión de la enfermedad a otras personas.

¿Cómo prevenirla?

En cuanto a la prevención de la tosferina la vacunación es la medida preventiva más eficaz.
Con la vacunación no conseguimos erradicar la enfermedad ya que se ha visto que se va perdiendo efectividad con los años, pero sí se consigue evitar las formas más graves que ocurren especialmente en los menores de 6 meses.
Por ello desde la Asociación Española de Pediatría (AEP) se hacen las siguientes recomendaciones, con el objetivo de prevenir la tosferina en los bebés durante los sus primeros meses de vida. Por un lado, vacunar lo antes posible a los recién nacidos, administrándose la primera dosis a los 2 meses de vida. Por otro lado, es prioritario vacunar a las embarazadas en el tercer trimestre de gestación ya que de este modo las madres generarán defensas contra la enfermedad que llegarán al bebé a través de la placenta y así cuando nazcan estarán protegidos hasta los dos meses de vida momento en el que recibirán su primera dosis de vacuna. Por último, se debe mejorar la vacunación en las personas que convivan o trabajen con pacientes de riesgo (bebés, inmunodeprimidos, pacientes con otras enfermedades respiratorias, etc.).

Cristina de Manuel Gómez. MIR de 4º año del Servicio de Pediatría, Sección de Neumología y Alergia del Hospital Universitario 12 de Octubre.

 

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¿Afecta el humo del tabaco a los niños?

¿Qué es el tabaquismo ambiental?

El tabaquismo ambiental consiste en la exposición a las sustancias nocivas que hay en el humo del tabaco en personas no fumadoras. Se puede clasificar en dos tipos; tabaquismo secundario y tabaquismo terciario.

El tabaquismo secundario es el que se produce en personas no fumadoras al inhalar el humo que desprende la punta encendida del cigarro o el humo exhalado por los fumadores.

El tabaquismo terciario es el que se produce en personas no fumadoras al inhalar, ingerir o entrar en contacto a través de la piel con partículas residuales que permanecen en el entorno cuando el cigarro ya se ha apagado.

Se ha visto que la exposición de los niños a sustancias derivadas del tabaco es entre 5 y 7 veces mayor en los padres que fuman exclusivamente fuera de sus casas que en los no fumadores. La exposición aumenta entre 3 y 8 veces si se fuma dentro de casa con respecto a los que lo hacen fuera y hasta 23 veces si se fuma dentro del coche familiar.

 

¿Supone un riesgo real para los niños?

Los niños pequeños pasan mucho tiempo en domicilio y tienden a estar más tiempo en suelos y alfombras en contacto con las sustancias depositadas en ellas. Los lactantes además de inhalar estos tóxicos pueden ingerirlos por su tendencia a chupar todos para descubrir y experimentar con su entorno.

Esta exposición aumentada actúa sobre un organismo todavía en desarrollo por lo que es inmaduro para eliminar adecuadamente estas sustancias y el daño producido por las mismas puede limitar la evolución normal de este desarrollo.

En diversos estudios se ha objetivado que los niños expuestos a humo del tabaco eliminan en orina sustancias derivadas del mismo. Tienen más riesgo de fallecer en el periodo perinatal y de síndrome de muerte súbita del lactante, mayor riesgo de infecciones como las otitis o la enfermedad meningocócica y mayor riesgo de padecer enfermedades respiratorias y del corazón así como alteraciones en su desarrollo.

Además, los niños que conviven con adultos fumadores acaban siendo fumadores en la edad adulta mucho más que los que no están expuestos a esta influencia.

 

¿Podemos hacer algo para proteger a los niños?

Por supuesto; no permitas que nadie fume cerca de parques, colegios y lugares donde hay niños en general.

Si no fumas, no dejes que nadie fume en tu domicilio ni en el vehículo en el que viajen niños, incluso aunque ellos no estén en ese momento.

Si actualmente eres fumador o fumadora, hoy es un día perfecto para abandonar el hábito tabáquico. ¿Qué mejor motivación que mejorar el futuro de los niños que te rodean? Si no te sientes capaz de hacerlo de forma autónoma consulta con tu médico. Hay recursos para ayudarte a conseguirlo. Mientras lo consigues, reduce al máximo la exposición de los niños al humo de tus cigarrillos. No fumes nunca dentro de casa (ni siquiera en la terraza o la cocina) y, desde luego, nunca dentro del coche. Las sustancias tóxicas del humo se quedarán esperándoles hasta que lleguen.

Evitar la exposición de los niños al humo del tabaco es tarea de todos y es un acto que contribuye a mejorar su salud y su desarrollo.

Álvaro Gimeno Díaz de Atauri

Médico Adjunto de Pediatría. Hospital Universitario 12 de Octubre.

 

 

Llega la temporada de gripe

La gripe es una enfermedad infecciosa aguda de las vías respiratorias causada por un virus. Se presenta generalmente en invierno y de una forma epidémica. Afecta cada año a una media del 10-15% de la población. Se contagia de persona a persona a través del aire, mediante las gotitas originadas al hablar, toser o estornudar. Puede afectar a personas de cualquier edad. Sin embargo, aquellas de edades avanzadas, así como las que padecen enfermedades crónicas, son más susceptibles de sufrir complicaciones importantes de esta enfermedad, las cuales pueden llevar a hospitalizaciones e, incluso, la muerte.

El período de incubación de la gripe es de 1 a 2 días. Los principales síntomas que puede provocar son, según el Dr. Javier de Miguel, miembro del Grupo de Trabajo de Infecciones Respiratorias y Tuberculosis de la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (NEUMOMADRID), malestar general, fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, congestión nasal, molestias de garganta, dolores musculares, pérdida de apetito y tos seca.

Una vez contraída esta enfermedad, la mayoría de las personas infectadas se curan completamente en un plazo comprendido entre una semana a diez días. El tratamiento es sintomático e incluye evitar el consumo de tabaco y alcohol, beber abundantes líquidos y controlar el dolor y la fiebre con analgésicos y antitérmicos en caso necesario. Dado que la gripe está causada por un virus, los antibióticos no mejoran los síntomas ni aceleran su curación, por lo que, en general, debe evitarse su uso. También es importante, para proteger a otras personas, que el paciente se cubra la boca y la nariz cuando tosa o estornude con un pañuelo desechable y que se lave las manos con agua y jabón.

Según el Dr. Javier de Miguel, “la vacuna antigripal es la mejor forma de prevenir o disminuir la gravedad de la gripe en los principales grupos de riesgo”. Entre ellos se encuentran las personas de 65 años o mayores y aquellas con patologías crónicas con elevado riesgo de complicaciones derivadas de la gripe. La vacuna frente a la gripe ha demostrado ser segura y eficaz. El efecto adverso más frecuente derivado de su uso es la reacción local, con enrojecimiento y dolor en la zona de la inyección. También puede aparecer fiebre y malestar general tras su administración.

Es importante vacunarse de la gripe todos los años porque los virus implicados evolucionan de una manera constante, con cambios rápidos en sus características antigénicas. Debido a ello, la composición de la vacuna varía cada año, con objeto de que puedan incluirse los subtipos que puedan garantizar la protección frente a las cepas prevalentes en cada temporada.

Por todas las razones mencionadas, el Grupo de Trabajo de Infecciones Respiratorias y Tuberculosis de NEUMOMADRID, recomienda la vacunación frente a la gripe en la temporada 2018–2019 en todas aquellas personas en las que está recomendada su administración.

Avances en Cirugía Torácica: ¿qué es la cirugía torácica videotoracoscópica?

La cirugía torácica videotoracoscópica o VATS (video-assisted thoracoscopic surgery) comenzó a desarrollarse en la década de los 90. Si bien inicialmente se indicaba en cirugías de menor complejidad como neumotórax, biopsias pleurales y pulmonares y algunos tipos de derrames pleurales como los empiemas, pronto se desarrolló ampliándose su espectro de actuación, siendo actualmente en muchos centros la vía de abordaje de elección no solo en cirugía menor sino también en resecciones pulmonares anatómicas y cirugía del mediastino.

Si bien inicialmente imitó a la laparoscopia (cirugía endoscópica abdominal) tanto en abordajes como en instrumental, actualmente esto ha cambiado. En estos momentos, en casi todas las ocasiones, la VATS para resecciones mayores incluye una mini toracotomía (pequeña incisión en el tórax) de 3-4 cm en 4º espacio intercostal con 0, 1 o 2 puertos o entradas accesorias. El instrumental ha cambiado también, existiendo sets específicos para cirugía torácica, que poco o nada tienen que ver con los de otras especialidades. El uso de separadores costales se ha abandonado, sustituyéndose por retractores de tejidos blandos, que no lesionan los nervios intercostales.

Pero ¿qué beneficios tiene la cirugía video asistida en comparación con la cirugía abierta? Fundamentalmente el confort postoperatorio, que no solo disminuye el sufrimiento del paciente sino el gasto sanitario en medicación y en estancia hospitalaria. Además, diferentes estudios demuestran que la cirugía mínimamente invasiva afecta en menor medida a la función respiratoria tras la resección en comparación con la cirugía convencional.

Lo único que cambia es la vía de abordaje, pero la cirugía en cuestión es la misma. Esto es, si el paciente precisa la resección de un lóbulo entero del pulmón y todos los ganglios de la región (lobectomía con linfadenectomía) por un cáncer de pulmón, por ejemplo, ésta se realizará igualmente sea por videotoracoscopia o mediante toracotomía (incisión convencional en el tórax). En ningún caso se realzará una cirugía menos amplia o incompleta con el pretexto de realizarse mediante una técnica mínimamente invasiva.  El cirujano debe comprometerse a realizar la resección indicada y necesaria para considerar la cirugía como “completa”.

En España uno de los pioneros fue el Dr. Jesús Loscertales, del Hospital Universitario Virgen de La Macarena, en Sevilla. Actualmente la cirugía videotoracoscopia sigue evolucionando. Recientemente el Dr. Diego González Rivas del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña, le dio una vuelta más de tuerca. Si bien se había popularizado la intervención con 2 puertos, el Dr. González-Rivas describió la técnica “uniportal”, con muy buena aceptación en las Sociedades Científicas.

El futuro pasa necesariamente por el desarrollo de la cirugía robótica, que añade a la mejoría del confort la seguridad que aporta la precisión con la que se realiza la intervención, y que en la Comunidad de Madrid tiene como referencia al Dr. Javier Moradiellos Díez, del Grupo Quirón. Aunque implica forzosamente una importante inversión por parte del Centro Hospitalario, la cirugía robótica video asistida parece ser sin duda el futuro.

Dr. Jose Carlos Meneses Pardo.

Médico Adjunto de Cirugía Torácica.

Hospital Universitario 12 de Octubre (Madrid).

Bronquiolitis aguda

¿Qué es una bronquiolitis?

Es una infección vírica que afecta a niños menores de dos años y se manifiesta con dificultad para respirar y, a veces, ruidos de “pitos” en el pecho. Generalmente, se inicia con tos y mucosidad nasal. Después de 3-4 días aparece la dificultad respiratoria por la inflamación de las vías respiratorias (bronquiolos). El niño puede estar irritable, comer menos y presentar fiebre.

El virus que causa la bronquiolitis más frecuentemente es el VRS, virus respiratorio sincitial. Este virus, en nuestro medio, es más frecuente de noviembre a marzo. La mayoría de los niños se contagian por este virus los primeros años de vida, pero sólo algunos presentan una bronquiolitis. La mayoría de los niños que presentan bronquiolitis tienen un cuadro leve y sólo algunos tienen que ingresar en un hospital.

¿Es necesario alguna prueba complementaria?

No, sólo en caso de sospecha de otras patologías o que la evolución no sea la esperada se realizarán pruebas complementarias como radiografías y análisis de sangre y orina

¿Cuál es el tratamiento?

En la actualidad no existe ningún tratamiento que cure la bronquiolitis, suele durar de  7 al 14 días y algunos síntomas como la tos puede persistir hasta 4 semanas. Sin embargo sí se puede ayudar a que el niño esté más confortable con lavados nasales, sobre todo si la nariz está obstruida, elevar el cabecero de la cuna, fraccionar las tomas ( darle menos cantidad de alimento más veces al día) y administrar antitérmicos en caso de fiebre. Espere a administrar otro tipos de medicamentos cuando se lo indique su pediatra.

¿Cuáles son los motivos para ingresar a un niño con bronquiolitis?

Necesita oxígeno, respira cada vez peor ( respira rápido o se le marcan las costillas al respirar) , tiene mal estado general, vomita o casi no come o se pone pálido o morado. Los niños con enfermedad de base como cardiopatías, displasia broncopulmonar o antecedente de prematuridad, enfermedad neurológica o los lactantes muy pequeños menores de 3 meses pueden necesitar con más frecuencia observación hospitalaria.

¿Qué medidas puedo llevar a cabo para facilitar la prevención?

No exponer al niño al humo de tabaco, el lavado frecuente de manos si estamos expuestos a infecciones y que el niño esté correctamente vacunado (calendario vacunal CAM). A algunos niños con enfermedades de base o aquellos con factores de riesgo de padecer una bronquiolitis grave, como los grandes prematuros, se les administra intramuscularmente un anticuerpo contra el VRS en el hospital, de forma mensual durante los meses de otoño-invierno y se recomienda que extremen las medidas preventivas (incluyendo que eviten guardería en algunos casos durante los dos primeros años de vida).

 

María Penín Antón.

Coordinadora del Grupo de Pediatría de Neumomadrid.

Médico Adjunto de Pediatría. Hospital Universitario Príncipe de Asturias.

DÍA MUNDIAL DE HIPERTENSIÓN PULMONAR

 

El día 5 de Mayo, como todos los años, se celebra el Día Mundial de hipertensión pulmonar, evento avalado oficialmente por 22 asociaciones de pacientes, 10 organizaciones de enfermedades raras y afiliadas, y ocho sociedades científicas.

El objetivo de este día es concienciar y sensibilizar a la sociedad de esta enfermedad. Diagnosticar la hipertensión arterial pulmonar (HAP) en una fase temprana es el gran reto que actualmente tienen los neumólogos sobre una enfermedad que es crónica, progresiva, rara y, hasta el momento, incurable.

La hipertensión arterial pulmonar provoca un aumento anómalo de la presión de las arterias pulmonares, produciendo una disfunción del ventrículo derecho y muerte a corto plazo si no se administra el tratamiento correspondiente.

En España, y según datos del Registro Español de Hipertensión Arterial Pulmonar (REHAP), la edad media de los pacientes con esta enfermedad es de 45 años, con claro predominio del sexo femenino (aunque este sesgo de género desaparece entre los pacientes con más edad), siendo además su incidencia anual de 3,2 casos por millón de habitantes adultos.

Además, la supervivencia de los pacientes con HAP a 1, 3 y 5 años es de un 87%, 75% y 54%, respectivamente; y para los que tengan HAP idiopática (de la que no se le conoce causa) es de 89%, 77% y 68% respectivamente. El tratamiento farmacológico incluye vasodilatadores de forma combinada tanto por vía oral como inhalada, o en los casos avanzados, mediante bomba subcutánea de infusión continuada o intravenosa por vía central. En el caso de que este tratamiento no sea suficiente para el control clínico de la enfermedad la última solución es el trasplante pulmonar.

Los factores que se asocian con esta enfermedad son, principalmente, los antecedentes familiares, la exposición a fármacos o agentes tóxicos, la infección por VIH, la hipertensión portal, la enfermedad del tejido conectivo, la cardiopatía congénita, el tromboembolismo pulmonar o la esquistosomiasis (una enfermedad parasitaria producida por gusanos).

Además de estos, en España hay dos factores propios relacionados con el desarrollo de esta patología: la exposición al aceite tóxico de colza en la década de los 80, y la presencia de una forma familiar de enfermedad venooclusiva pulmonar entre la población de etnia gitana.

Los pacientes con esta enfermedad se caracterizan por presentar disnea, pérdida de conocimiento, dolor torácico y disminución de la capacidad de ejercicio, por lo que generalmente, mantienen una calidad de vida muy limitada, con una actividad mayormente sedentaria que conlleva una repercusión a nivel psicológico, social y laboral.

Por todo ello, desde NEUMOMADRID se recomienda educar a pacientes y familiares sobre las generalidades de esta enfermedad, los diversos tipos de terapias que existen, así como en el manejo y cuidado de los fármacos que necesitan a la hora de tratarla.

Dra. Raquel Morillo Guerrero

Neumóloga del Hospital Ramón y Cajal y Coordinadora del Grupo de Trabajo de Circulación Pulmonar de Neumomadrid.

TOS EN EL NIÑO.

La tos en la infancia es un síntoma muy frecuente, y constituye uno de los motivos de consulta más comunes para los pediatras. Las causas de tos en el niño son diferentes a las del adulto y en la mayoría de casos está causada por infecciones respiratorias banales o catarros que son muy frecuentes durante los meses de otoño-invierno y suelen dejar una tos residual que dura de 2 a 3 semanas.

¿Cuál es el mecanismo de la tos? La tos es un reflejo, una maniobra de espiración violenta que libera secreciones y material extraño o nocivo, para proteger el sistema respiratorio. Los receptores de la tos están localizados a lo largo de las vías respiratorias y se estimulan por irritación que puede ser la inflamación producida por una infección vírica, reflujo gastroesofágico, asma, tabaco u otros irritantes, etc…; o por contacto con cuerpos extraños y secreciones. El reflejo de la tos también está modulado por el cerebro e incluso puede tener un origen psicógeno, como un “tic” que característicamente respeta las horas de sueño y suele autolimitarse en el tiempo.

¿Cuándo se debe consultar con el pediatra? Generalmente cuando la tos dura más de lo esperado (que suele ser más de 4 semanas sin que haya habido otro proceso infeccioso intercurrente), si se ha evidenciado un episodio de atragantamiento previo a la aparición de la tos o si se detectan otros síntomas acompañantes como taquipnea (respiración más rápida de los normal), tiraje, fiebre elevada o decaimiento. El pediatra en ese caso hará algunas pruebas dirigidas teniendo en cuenta el resto de los síntomas acompañantes, el tipo y características de la tos. Los niños con tos aguda (menos de 2-3 semanas) y sin signos de alarma no suelen requerir la realización de pruebas complementarias.

¿Cuál es el tratamiento de la tos? El tratamiento debe ser el de la causa subyacente. En el caso de infecciones respiratorias de vías altas se suelen prescribir antitérmicos, lavados nasales y mantener una hidratación adecuada. No se recomienda la administración de jarabes antitusígenos ya que no han demostrado mejoría frente a placebo y además pueden tener efectos secundarios. La miel (a partir de los 2 años de edad) sí ha demostrado que mejora los síntomas de la tos asociada a catarros.

María Penín Antón

Pediatra. Hospital Príncipe de Asturias

 

 

Día Mundial del Asma 2018

El primer Martes de Mayo, como todos los años y desde 1998, se celebra el Día Mundial del Asma, evento avalado por la Global Initiative for Asthma (GINA). Este año, el lema elegido por la Organización Internacional para celebrarlo es “Never too early, never too late. It’s always the right time to address airways disease” que traducido al español quiere decir: “Nunca es demasiado pronto, nunca es demasiado tarde. Siempre es buen momento para abordar las enfermedades de las vías respiratorias”.
Con este lema, la GINA quiere incidir, tanto en los pacientes como en los profesionales sanitarios, que siempre es buen momento para tratar, estudiar o controlar las enfermedades de las vías respiratorias, entre las cuales, se incluye el Asma.
El Asma es una enfermedad pulmonar que por definición es crónica que cursa con una obstrucción reversible al flujo aéreo y con una inflamación de las vías aéreas, que afecta a más de 230 millones de personas en el mundo. En España, aproximadamente el 5% de la población adulta padece asma. Por lo tanto, por la alta prevalencia que presenta, es imprescindible diagnosticarlo precozmente, tratarla lo mas rápidamente posible tras llegar al diagnóstico e intentar controlarlo para evitar agudizaciones, mayor uso de los recursos sanitarios o peor calidad de vida.
Los síntomas principales del Asma consisten en tos, opresión en el tórax, disnea o sensación de falta de aire, y autoescucha de pitos o sibilancias en el pecho.
El asma se puede diagnosticar con una prueba muy sencilla, de corta duración, no invasiva para el paciente, como es la espirometría, que mide la capacidad o función pulmonar de cada persona. Solo es necesario, que el paciente inhale y exhale aire a través de un espirómetro.
Tras el diagnóstico, hay que comenzar con el tratamiento que, habitualmente, es inhalado, para mejorar los síntomas, controlar la enfermedad, evitar agudizaciones, y así mejorar la función pulmonar.
Una vez, que el paciente está diagnosticado y tratado, el médico, en este caso el neumólogo (especialista que se encarga del estudio y tratamiento de las enfermedades respiratorias), deberá, ir ajustando la medicación inhalada en cada visita médica, en función de determinados factores como son los síntomas que presenta el enfermo, el número de agudizaciones (ingresos hospitalarios, visitas a urgencias, visitas a su médico de atención primaria urgentes,..) o el grado de obstrucción pulmonar medido por la espirometría.
En cada visita médica, el paciente deberá explicar al especialista qué síntomas respiratorios presenta y en qué momento del día (Síntomas diurnos, nocturnos que le despiertan en mitad de la noche, síntomas solo al hacer actividad física,..), la duración de los síntomas (si los síntomas son puntuales relacionadas con algo como es el estrés, el contacto con animales, cambios estacionales,.. o por el contrario, los síntomas son a diario), o si ha tenido infecciones o agudizaciones que hayan precisado tomar antibióticos o corticoides orales, intramusculares o intravenosos.

Finalmente, el paciente deberá estar concienciado de que el Asma es una enfermedad crónica, como lo es la diabetes o la hipertensión arterial, y que es muy importante el tratamiento, a pesar de que sea inhalado, para controlar sus síntomas. Es muy importante, que el enfermo no cometa errores críticos a la hora de inhalar la medicación para evitar infratratamientos. Si tiene dudas sobre la técnica inhalatoria deberá preguntar a su neumólogo sobre ello.

Dra. Silvia Sánchez Cuéllar
Neumóloga y Coordinadora del Grupo de Trabajo de Asma de Neumomadrid.

 

RESPUESTAS A LAS PREGUNTAS MÁS FRECUENTES SOBRE ASMA EN EL NIÑO

1. ¿Qué es el asma?

El asma una enfermedad pulmonar crónica determinada por la inflamación de las vías respiratorias. Se caracteriza por presentar una obstrucción  reversible de la vía aérea, una inflamación de los bronquios y un aumento de la resistencia de la vía aérea. Frente a diversos estímulos o factores desencadenantes, como las infecciones respiratorias, los alérgenos como por ejemplo las partículas del polen, la hiperventilación provocada por el ejercicio, la risa, etc… e irritantes pulmonares como puede ser el humo del tabaco, provoca en los pacientes sibilancias, dificultad para respirar, opresión en el pecho y/o tos.Según la Organización Mundial de la Salud es la enfermedad crónica más común en los niños.
2. ¿Se cura el asma?

El asma no se cura ya que los mecanismos implicados en su aparición no se conocen totalmente y son muy heterogéneos (muchos genes, ambiente en el que vivimos, etc…). Sin embargo las características del asma puede variar a lo largo de la vida y con un control médico adecuado y tratamiento cuando se necesita es posible tener una vida libre de síntomas.
3. ¿A qué edad que se puede tener asma?

Desde edades muy precoces de la vida. Lo difícil es poder determinar que niños menores de 5 o 6 años van a seguir teniendo asma más allá de la edad escolar, ya que las bronquitis o cuadros de sibilancias inducidas por infecciones virales son muy frecuentes en los niños de 0 a 3 años y después, más allá de esa edad, están libres de síntomas. Parece que la atopia, que es la predisposición a padecer enfermedades alérgicas y la sensibilización alérgica son los factores de riesgo más importantes en el niño para poder predecir si los síntomas recurrentes de sibilancias o pitidos son debidos a asma.
4. ¿Puede mi hijo o hija controlar su asma?

La respuesta es sí. La base del tratamiento del asma es la medicación inhalada, bien fármacos que se toman diariamente para controlar la inflamación y otros de rescate que dilatan el bronquio durante una crisis de asma. Se entiende por autocontrol al conjunto de instrucciones que tanto el pediatra o neumólogo dan por escrito y permiten que el paciente actúe con autonomía. Los niños a los 7 años pueden ser entrenados para identificar los síntomas de asma y aprender lo que deben hacer. Es importante que toda la familia (padres, cuidadores, etc…) e incluso la escuela y el entorno donde el niño desarrolla su actividad física conozcan la enfermedad y participen en el autocontrol.

Un ejemplo del plan de autocontrol sería:

1.  Tu tratamiento diario, a partir de hoy es:

Cada día tomo _________________________________________Si tienes síntomas cuando haces ejercicio, tomarás ______________________________________________________

2. ¿Cuándo debo aumentar el tratamiento?

Valora si en el último mes has tenido…¿Síntomas de asma más de dos veces a la semana? NO   SÍ

¿Actividad o ejercicio limitado por el asma? NO   SÍ

¿Despertares por la noche debido al asma? NO   SÍ

¿Necesidad medicación de alivio o de rescate más de dos veces a la semana? NO   SÍ

¿Si mides el FEM, tu FEM es menor de ________? NO   SÍ

Si has contestado SÍ a 3 o más preguntas, tu asma no está bien controlado y puede ser necesario subir un paso tu tratamiento.

3. Entonces, debes aumentar el tratamiento

Aumenta el tratamiento con __________________________________ y valora la mejoría cada día. Si has mejorado, mantén este tratamiento ________días.

4. Si se ha identificado alguna alergia y/o factor desencadenante de síntomas, debemos evitarlos según las pautas recomendadas. Se debe evitar la exposición al humo del tabaco y aunque no se fume en el domicilio, las partículas nocivas impregnan la ropa y pueden ser inhaladas.

Dra. María Penín Antón

Pediatra. Hospital Príncipe de Asturias

¿QUÉ ES LA PLEURA?

La pleura es una membrana serosa de origen mesodérmico que recubre el parénquima pulmonar, el mediastino, el diafragma y la superficie interna de la pared torácica. Está constituida por una doble hoja:

– La pleura visceral: recubre la superficie del pulmón.
– La pleura parietal: recubre la superficie interna de la pared torácica, la cara superior del diafragma y la cara lateral del mediastino, subdividiéndose por tanto en pleura costal, pleura diafragmática y pleura mediastínica respectivamente.
Ambas hojas pleurales se unen en el hilio pulmonar, que es la zona anatómica situada en el mediastino medio, junto a la impresión cardíaca, por donde entran y salen las estructuras que forman la raíz pulmonar (el bronquio con sus vasos bronquiales, la arteria pulmonar, las venas pulmonares y los vasos linfáticos).
El espacio entre la pleura visceral y pleura parietal se denomina espacio o cavidad pleural (figura 1).

En condiciones normales, el espacio pleural contiene unos 15 mL de líquido pleural formado, entre otras sustancias, por glucoproteínas ricas en ácido hialurónico que actúan como lubricante entre ambas superficies pleurales. Este líquido es el resultante de un equilibrio fisiológico entre su producción y absorción. En la producción del líquido pleural intervienen las presiones que gobiernan la ley de Starling (presión hidrostática y presión oncótica dentro del capilar sanguíneo) y la presión pleural. La reabsorción se realiza principalmente a través de la red linfática de la pleura parietal.
Los desequilibrios entre la producción y la absorción de este líquido, así como el aumento de la permeabilidad en la microcirculación pleural, el paso de líquido desde el peritoneo, la rotura vascular o la rotura del conducto torácico producen una acumulación patológica de líquido pleural que se denomina derrame pleural (figura 2).

Figuras PLEURA